miércoles, 11 de marzo de 2015

SOBRE LA DIMENSIÓN ESPIRITUAL EN LA PSICOTERAPIA





Desde hace muchos años he sido consciente de que la espiritualidad es importante para la vida de muchas personas. En mi experiencia clínica me encuentro con quienes buscan psicoterapia para profundizar más en sí mismos (o sea, conocerse mejor), aprender a querer a los demás, ser capaces de descubrir el sentido de su vida o el sentido en su vida, abrirse al misterio o ser comprendidos en su propio camino espiritual o búsqueda de Dios o incluso, por la necesidad de entender experiencias espirituales que parecen inexplicables, que pueden ser difíciles de encajar o comprender desde las referencias previas.

También me encuentro, con cierta frecuencia, que una vez que las personas resuelven ciertas dificultades o problemas de tipo psicológico, se abre la puerta a una indagación espiritual desde preguntas como ¿quién soy yo? ¿qué hago en este mundo? ¿qué puedo aportar mientras viva? ¿qué es el amor? ¿por qué la gente creen en Dios? ¿qué sentido tienen ciertas experiencias de tipo espiritual? ¿qué es la felicidad? ¿tiene algún sentido el sufrimiento? Y muchas otras igualmente interesantes.

Algunos pacientes me han contado que para su recuperación ha sido clave el elemento espiritual, pues les ha servido para ampliar su propia perspectiva y búsqueda más allá de los parámetros habituales.

Por otra parte, son muy numerosos los estudios que muestran la relación positiva entre tener buena salud mental y una vida espiritual madura (pues también hay formas inmaduras, fanáticas, etc.), además de mostrarnos los beneficios para nuestro equilibrio interior de ciertas prácticas espirituales como la meditación, la contemplación, etc.

¿Por qué entonces no considerar esta dimensión como un elemento a tener en cuenta en una psicoterapia? 

Con esto no quiero decir que los psicoterapeutas tomemos el papel de directores espirituales, sino que la tengamos en cuenta como un elemento más de la vida, que alentemos la búsqueda, que ayudemos a remover los obstáculos que impiden el acceso a la búsqueda espiritual o a vivir una espiritualidad equilibrada. Si somos seres bio-psico-socio-espirituales (al menos según ciertas visiones antropológicas), es importante tener una visión abarcativa y comprensiva de todo ello. Lo que también supone tratar al paciente con humanidad, cercanía, respeto y aceptación incondicional.

Son muchos, los que desde los albores de la historia han tenido esa visión amplia y profunda del ser humano. En nuestra cultura, esa visión se ha retomado desde ciertas escuelas de psicoterapia: Logoterapia de Viktor Frankl, Psicología Analítica de Carl Gustav Jung, Psicosíntesis de Assagioli, Psicoterapia de Rudolf Allers, Psicología Transpersonal, Psicoanálisis de Erich Fromm, Psicoterapias de Tercera Generación que incluyen la meditación, etc.  

Pero muchos psicoterapeutas ignoran estas posibilidades, razón por la cual, he considerado oportuno realizar un seminario apoyado en mi experiencia con pacientes a los que la espiritualidad les ha abierto el horizonte en su camino. En mi práctica me apoyo en las escuelas mencionadas y en lo que he aprendido estudiando de las diversas tradiciones espirituales de Oriente y de Occidente.


Aquí tenéis información sobre este seminario titulado "LA ESPIRITUALIDAD EN LA PSICOTERAPIA: UNA PROPUESTA PARA LA PRÁCTICA CLÍNICA"

CONTENIDOS:



- Mirando más allá de los reduccionismos: Modelos de psicoterapia que abordan la dimensión espiritual.
- Factores espirituales abordables en psicoterapia.
- Aspectos patológicos de la vida espiritual.
- Espiritualidad del terapeuta.
- Espiritualidad del paciente.
- ¿Cómo tender puentes entre el paciente y el terapeuta en el ámbito espiritual?
- Espiritualidad transcultural.
- Experiencias reales con pacientes y sus procesos de transformación.
- Práctica de meditación guiada y de introspección.




DIRIGIDO APsicólogos, Psiquiatras, Médicos, Psicopedagogos y Psicoterapeutas con título oficial. También pueden asistir estudiantes de últimos cursos de las carreras mencionadas.



PRECIO: 120 euros (20% de descuento a estudiantes y parados).



Lugar: Centro Engramas en C/ Condes del Val 18, bajo izda., Madrid. Metros Cuzco o Colombia.



Para información e inscripciones: centroengramas@gmail.com o bien llamad al 910248155 en horario de tarde.



martes, 17 de febrero de 2015

EL VIAJE INTERIOR EN EL CINE


El cine es un vehículo para hablarnos de procesos humanos, de historias de transformación, de viajes al fondo de uno mismo, en los que uno va descubriendo quién es. Por eso el cine nos puede servir de inspiración para comprendernos mejor a nosotros mismos y para entender diferentes fenómenos humanos. Algunos ejemplos son las películas Matrix, El Señor de los Anillos, Avatar, La Guerra de las Galaxias, Bab Aziz, entre muchas otras.

Por estos motivos, los días 6-8 de marzo, en la Universidad de la Mística de Ávila, impartiremos, José Antonio Delgado González y yo el curso "EL VIAJE INTERIOR EN EL CINE". 

El objetivo de mismo es explicar y desarrollar las etapas y símbolos del proceso de autoconocimiento, a través del visionado de fragmentos de varias películas de cine, con una interpretación posterior de lo que representan con respecto al desarrollo del alma humana.

Los contenidos serán los siguientes:

• Qué es el viaje interior.

• Qué es la imaginación creadora y cómo se manifiesta en el cine.

• Propósitos del viaje interior: encontrar sentido a la vida,
individuación, autorrealización, autoconocimiento, etc.

• Introducción a los arquetipos básicos que aparecen en las creaciones cinematográficas: persona, sombra (personal y colectiva), anima/animus, héroe, sí-mismo.

• Etapas y arquetipos en el viaje interior: La máscara, la sombra, el anima/animus, el Anciano y Anciana Sabios en varias películas.

• Propuestas para el trabajo interior y para la interpretación de películas.

LUGAR: UNIVERSIDAD DE LA MÍSTICA DE ÁVILA. C/ Arroyo Vacas 3, Ávila.

Inscripciones: info@citesavila.org


PRECIO DE LA INSCRIPCIÓN AL CURSO:

- Sin alojamiento: 50 euros
- Habitación individual con pensión completa: 48 euros.
- Habitación doble: consultar.

martes, 3 de febrero de 2015

CONGRESO: "MEDITACIÓN Y CONTEMPLACIÓN"



El VI Congreso de Antropología, Psicología y Espiritualidad de la Cátedra Edith Stein de la Universidad de la Mística de Ávila, estará este año dedicado a la Meditación y a la Contemplación.

Las fechas serán los días 23-25 de octubre de 2015.

En el mismo se abordarán diferentes temas relacionados con la práctica de la meditación en Oriente y en Occidente.

Los ponentes que, por ahora, están confirmados son:

- Francesc Torralba (Filósofo y Teólogo) 

Carlos Mirapeix (Psiquiatra).

Mariano Betés (Psiquiatra, Psicólogo, Filósofo, Bioquímico, etc.)

Rebeca Retamales (Médico y Psicóloga, Analista Junguiana).

Karma Tenpa (monje budista).

Vicente Merlo (Filósofo, experto en tradiciones orientales).

Roop Verma (Maestro de Nada Yoga y director de la escuela de música de Oriente y Occidente de Monroe, en Nueva York).

Habrá ponencias, música y talleres de meditación.

Os iremos informando de como evoluciona la preparación del programa.

ESPIRITUALIDAD Y SALUD INTEGRAL



Se ha publicado recientemente el libro que he coordinado "Espiritualidad y salud integral". El mismo recoge las ponencias del congreso con el mismo título que se celebró en la Universidad de la Mística de Ávila en octubre de 2013.

El objetivo principal de este libro es poner de relieve la dimensión esencialmente humana, la dimensión espiritual, en el campo de la salud física y mental, para abarcar un concepto de salud más global, que es el de "salud integral". La Medicina se ha vuelto mecanicista y nos ve como aparatos estropeados que hay que arreglar, la Psiquiatría, a su vez, cada vez es más impersonal y se ha medicalizado, obviando, muchas veces, que el paciente es un ser humano, con los mismos derechos y dignidad que el psiquiatra que le atiende.

Las preguntas que nos hacemos y que tratamos de responder en el libro son, entre otras, las siguientes:

¿Es posible encontrar una “salud integral”? ¿Podemos estar sanos en cuerpo, mente y espíritu? ¿Podemos hablar de salud si solamente está en buenas condiciones una de esas dimensiones? ¿Influye nuestra vida espiritual en nuestro estado de salud física o mental? ¿Nos protege la espiritualidad del sufrimiento? ¿Los místicos y los santos tienen mejor salud física y/o mental?

El este libro intentamos responder a estas cuestiones y de invitaros a reflexionar sobre las posibilidades de llegar a una salud más integral que nos posibilite tener una vida más plena, equilibrada y armónica, que, a su vez, se conecte con un sentido de la vida más en consonancia con quienes somos realmente.

Con motivo de la publicación del mismo nos invitaron a mi y a uno de los autores (José Antonio Delgado González) a presentar una tertulia en el Ateneo de Madrid titulada "¿Qué aporta la espiritualidad a una salud integral?"

Os dejo el link al vídeo que hizo Mindalia TV por si os interesa el tema.



domingo, 7 de diciembre de 2014

SOY BIPOLAR. SOY BORDERLINE. SOY PSICÓTICO. EL PESO EXISTENCIAL DE LAS ETIQUETAS DIAGNÓSTICAS


Muchas personas que han recibido un diagnóstico psiquiátrico se definen a sí mismas con el mismo diagnóstico que se les ha dado. Por ejemplo, una persona que tiene un diagnóstico de trastorno bipolar, nos puede decir “soy bipolar”, al igual que alguien con un diagnóstico de trastorno boderline, puede presentarse diciendo “soy borderline”, o alguien con un diagnóstico de psicosis puede decir “soy psicótico”.

Hace algún tiempo me escribió un señor que en su primera frase me escribía: “soy un psicótico crónico”. Recuerdo que le respondí diciéndole que nadie es  “psicótico crónico” y que en todo caso sería una persona que padece un trastorno psicótico crónico. Añadiendo que lo que le define no es una "enfermedad" sino muchas otras cosas de su vida. 

Me resultó sorprendente que ante algo tan obvio me respondiera con grandes muestras de gratitud, planteándome que el darse cuenta de lo que yo le decía cambiaba su panorama existencial, aportándole una dignidad que no conocía. Nunca se había planteado esto y decía sentirse aliviado por mis comentarios. Le abrían una nueva perspectiva que le resultaba fundamental para retomar su identidad de ser humano más completa y para reconocerse como persona.

La etiqueta "psicosis crónica" es un diagnóstico y no una identidad. Nadie es psicótico crónico, al igual que nadie es una apendidicitis. Él, y otros muchos, serán personas que está diagnosticada con una psicosis crónica, que es un trastorno que puede haber dañado una parte de su funcionamiento cotidiano. Pero su persona es mucho más que cualquier etiqueta diagnóstica, pues ante todo son seres humanos, dotados de diferentes dimensiones, aspectos, etc. De los cuales unos pueden estar bien y otros no. Su persona, al igual que en otros casos de personas diagnosticadas de trastornos mentales, es mucho más que su supuesto trastorno y en ella hay también partes sanas, que no están dañadas por su problema psiquiátrico. 

Situaciones como la que menciono se repiten diariamente en mi práctica clínica y en mi vida cotidiana. Las personas se presentan diciendo “soy borderline”, “soy bipolar”, etc. Con el problema añadido de que si se creen que son su diagnóstico se reafirman en ello, y si ese “algo” es un trastorno mental pueden quedarse apegados a su sintomatología porque retroalimenta su propia identidad. Lo que puede llevar a que una persona etiquetada con un determinado diagnóstico acabe creyendo que no puede salir de sus síntomas y comportándose como le dice el manual psiquiátrico de turno que se tiene que comportar, pensando que no puede hacer otra cosa y perdiendo aún más libertad que la que su propio trastorno supone. Para colmo, el modelo biomédico que tanto peso tiene en la psiquiatría le hará esperar una pastilla mágica o que alguien toque alguna tecla oculta en su cerebro que le cure milagrosamente.  Todo lo cual contribuirá a que haga más bien poco por superar su supuesta enfermedad, aumentándose el sufrimiento, el enredo y el trastorno…


¿Por qué  tantas personas han llegado a creer que SON sus diagnósticos? ¿En qué están fallando la psiquiatría  y la psicología para que se genere semejante confusión?

jueves, 27 de noviembre de 2014

¿TIENE SENTIDO EL DUELO ANTICIPADO? UNA VISIÓN DESDE LA LOGOTERAPIA DE VIKTOR E. FRANKL

El vivir un duelo anticipado supone experimentar gran sufrimiento y dolor, y puede poner a prueba nuestros recursos internos para seguir con la vida cotidiana. Esta situación nos confronta con la muerte de nuestros seres queridos, a la vez que nos pone delante las grandes preguntas sobre el sentido de la vida, el sentido de la muerte o el sentido del sufrimiento. La búsqueda de sentido, ante estas situaciones de sufrimiento o de confrontación con la muerte, se ha mostrado como un factor muy importante en la adaptación y superación de las mismas, pues posibilita una comprensión más profunda y una fuente de recursos internos, que se han de hacer conscientes para seguir adelante e incluso posibilitar una transformación psicoespiritual. Una transformación que nos posibilita encontrarnos con nuevas dimensiones de nosotros mismos que antes desconocíamos o que nos fortalece ante nuevas situaciones de dificultad.

Para Viktor Frankl (1990), la transitoriedad de la vida puede ser un estímulo para emprender una acción responsable, pues al darnos cuenta de que nuestro tiempo se acaba, vemos que es importante aprovecharlo y no posponer lo importante indefinidamente. Ante dicha transitoriedad de la vida tenemos la oportunidad de desarrollar nuestra creatividad, de encontrarnos con vivencias profundas de encuentro interpersonal y de desarrollar valores de actitud. En relación con todo ello, Frankl (1988) sostiene que lo importante no es lo que la vida me puede dar, sino lo que puedo dar yo a la vida. Idea que es perfectamente aplicable en esta situación, para cambiar desde la estrecha perspectiva del dolor a la apertura de consciencia que implica darnos cuenta de que hay algo que podemos hacer.


En un duelo anticipado, en el que nos damos cuenta de que el tiempo con un ser querido se está acabando, el pararnos a pensar en lo que podemos aportar más allá del dolor que experimentamos, nos puede ayudar a darnos cuenta de lo importante que es concentrarnos conscientemente en lo esencial, en las cuestiones profundas de la vida, aprovechando el momento presente con intensidad y dando un espacio para la comunicación más auténtica con la persona que va a morir, posibilitando la expresión de los sentimientos más profundos, la despedida, el perdón, la gratitud, la resolución de asuntos pendientes, etc. A su vez, si todo ello se conecta con la necesidad de encontrar una fuente última de sentido de la vida, que también incluya a nuestra finitud y a nuestra trascendencia, supone la posibilidad de una vivencia espiritual profunda tanto para quienes viven el duelo anticipado, como para la persona que va a morir.

Resumen de la ponencia que daré mañana (28 de noviembre de 2014), en Valencia, en el congreso "Duelo anticipado y sentido", que organiza la Asociación Viktor E. Frankl. Tenéis más información en este link:
http://www.asociacionviktorfrankl.org/setescapa/resources/DueloAnticipadoySentido_Tri.pdf

domingo, 9 de noviembre de 2014

LOGOTERAPIA Y ASESORAMIENTO FILOSÓFICO, DOS CAMINOS POSIBLES EN LA BÚSQUEDA DE SENTIDO



La Logoterapia y el Asesoramiento Filosófico nos pueden ayudar en la resolución de ciertos problemas existenciales y en la búsqueda de sentido a la vida. Además, la Logoterapia tiene diferentes elementos de clara inspiración filosófica que sirven como herramientas de ayuda para superar el sufrimiento de quienes acuden a una consulta demandando ayuda. Estos elementos en algún sentido se parecen a los que se utilizan en el Asesoramiento Filosófico (AF) o Práctica Filosófica, un tipo de orientación que se apoya en la Filosofía para ayudar a encontrar sentido a la vida, resolver ciertos conflictos o ayudar en situaciones que generan sufrimiento.

El presente trabajo tratará de mostrar los elementos comunes y las diferencias que se dan entre ambas disciplinas, con la intención de abrir un diálogo entre las mismas y encontrar elementos de enriquecimiento mutuo.


ELEMENTOS COMUNES

1.- Búsqueda del sentido de la vida

En ambas disciplinas se usa el término logos. Para Frankl (1988) este término estaría referido a razón, sentido, significado o propósito, para el AF, el término se referiría a razón o palabra, el logos sería “una realidad superior a los individuos que dialogan, pero que se canaliza en virtud de ellos, y que guía a la mente y la impele” (Cavallé, 2007, p. 53). Es fácil encontrar una relación entre esta definición y la idea de sentido de la vida y sentido último. Por otra parte, en el AF y en la Logoterapia, se relaciona el logos con la dimensión espiritual (Frankl, 1988, 1990, 1999; Cavallé, 2007).

En la Logoterapia se habla de la búsqueda de un sentido global de la vida que tiene que ver con la comprensión del papel de uno en el universo (Frankl, 1988, 1990, 1999), esta idea se puede relacionar con la idea del AF de buscar una comprensión global de la realidad. Dicho sentido global de la vida ha de estar en consonancia con sentidos concretos según la Logoterapia y según el AF ha de haber un pensar concreto en relación con la comprensión global de las cosas.  En ambos casos dicha comprensión ha de ir unida al autoconocimiento y a la autocomprensión.

Tal como señalan Julián Domingo Machado y Mónica Cavallé (2007), el Asesoramiento Filosófico “busca rescatar la antigua concepción originaria de la filosofía como sabiduría vital con poder para sanar al individuo y dar plenitud de sentido a su existencia” (p.12). En relación con esta definición encontramos ya un punto de comparación con la Logoterapia, que pondría también su atención en buscar el sentido de la vida (Frankl, 1988). Según el AF el sentido de la vida estaría relacionado con las concepciones básicas sobre lo que es el mundo y se podría ir descubriendo mediante un examen de la propia vida (Cavallé y Machado, 2007), pero con métodos filosóficos;  señalándose que dichos métodos “ayudan a educar la mirada para que sea lo más serena y objetiva posible”  (Cavallé y Machado, 2007, p.14). Vemos en esta afirmación relacionada con el AF que el sentido se va descubriendo y además, desde dicha disciplina se señala que no se dan respuestas; de la misma manera en la Logoterapia se afirma que “el sentido de la vida no se puede inventar, sino que tiene que ser descubierto” (Frankl, 1990, p.84).  

Dentro de la Logoterapia se afirma además, que el sentido lo tiene que encontrar cada uno por sí mismo en función de sus circunstancias, de la situación personal concreta que se le planteara en cada momento, de los propios objetivos en la vida y de las posibilidades reales. Para Frankl (1988)”no deberíamos buscar un sentido abstracto a la vida, pues cada uno tiene en ella su propia misión que cumplir; cada uno debe llevar a cabo un cometido concreto” (p. 107), “su tarea es única, como única es su capacidad para instrumentarla” (p. 107). Algo parecido se afirma en el AF con la idea de que “no propugna modos específicos de vivir o de pensar, sino que ayuda a que cada cual encuentre y encarne –con plenitud, madurez y autenticidad- su particular filosofía de vida” (Cavallé, 2007, p.50). Por lo tanto vemos en ambas disciplinas la intención de respetar el camino que cada uno quiera dar a su vida y su manera de articularlo. En la afirmación del AF sobre que dicha filosofía de vida ha de hacerse con madurez, podemos encontrar una llamada a la responsabilidad personal, tal y como hace la Logoterapia.

En el Asesoramiento Filosófico se plantea por otra parte la idea de que la filosofía ayudaría al ser humano a elegir sus metas y a examinar sus experiencias para que la persona pueda extraer de las mismas “sus propias verdades y orientar autónomamente la acción” (Cavallé y Machado, 2007, p.12). Otro aspecto en el que podemos encontrar parelalismos con la Logoterapia.

De lo dicho podríamos concluir que ambas tratan de ayudar a que el ser humano aclare sus objetivos en la vida y se centran especialmente en cuestiones existenciales

2.- Visión positiva de la persona y planteamiento de una antropología global

En el Asesoramiento se busca que la persona conecte con sus mejores posibilidades y descubra las opciones en las que puede dar sentido a su vida, encarnando una “filosofía personal propia y madura” (Cavallé y Machado, 2007, p.13) y también ayudando a que “el asesorado descubra que sabe de forma latente mucho más de lo que imaginaba y que tiene en sí, al menos potencialmente, los elementos necesarios para constituirse en su propio y más cualificado maestro” (Cavallé, 2007, p.51). Es fácil conectar estas ideas con la visión positiva del ser humano que está presente en la Logoterapia, en el sentido de plantear una antropología lo más completa posible (Frankl, 1999) y la expectativa de que éste puede sacar lo mejor de sí mismo en las peores circunstancias (Frankl, 1988). Con respecto a la cuestión de encarnar una filosofía personal madura, encontramos paralelismos entre esta cuestión y la idea de libertad unida a la responsabilidad de Frankl (1988, 1999), es decir, podemos conectar la cuestión de que una persona encarne una filosofía personal madura y el desarrollo de su pensamiento en libertad con una actitud de responsabilidad consistente. La idea de fomentar la responsabilidad del paciente se señala de forma explícita en los planteamientos del AF (Cavallé, 2007).

Sobre los caminos para encontrar sentido, encontramos alguna diferencia terminológica que probablemente no lo sea tanto en el campo práctico. La Logoterapia considera que el sentido se encuentra a través de la conciencia, que sería el órgano de sentido; el AF recurre a lo que llama escucha interior (Cavallé, 2007; Frankl, 1990, 1999). Pero ¿es posible diferenciar la escucha interior de la conexión o escucha de la propia conciencia? Es posible, que en ambos casos estemos hablando de procesos semejantes con distintas palabras.

3.- Búsqueda de la verdad

En ambas se busca la verdad del ser humano, por encima de conseguir unos objetivos o el bienestar (Cavallé, 2007). Desde la Logoterapia sería preferible un cierto grado de tensión o de conflicto que nos empuje a evolucionar que estar en un estado de tranquilidad y placidez que no lleve buscar hacia ningún lugar (Frankl, 1990).

4.- Trabajo con valores

En ambas se trabaja con los valores, aunque se entiendan de diferente manera en cada una de las disciplinas. Desde el AF se busca recordar que hay valores “que no son subordinables a la esfera de la utilidad, de la rentabilidad ni a la consecución de resultados extrínsecos”  (Cavallé, 2007, p.26), siendo considerado un valor esencial desde la filosofía, el amor a la verdad (Cavallé, 2007).

En ambas disciplinas se busca una clarificación de valores y objetivos, que se relacionan con el sentido de la vida (Cavallé, 2007; Frankl, 1990).

5.- Métodos

Con respecto al método usado, en ambas disciplinas se usa el “diálogo socrático” pero se plantea de diferente manera, aunque haya elementos comunes, pues en ambos casos se va indagando sobre el fundamento de las ideas y visiones del mundo de la persona que pide ayuda  (Cavallé, 2007; Frankl, 1990).

Se hablaría de escucha empática y comprensiva en la Logoterapia y de escucha hermenéutica y comprensiva en el Asesoramiento (Cavallé, 2007; Frankl, 1990).

Ambas disciplinas parten en mayor o menor medida de fundamentos y métodos filosóficos. En el caso del AF esta fundamentación es básica y en la Logoterapia está implícita y se combina con planteamientos psicológicos y médicos (Cavallé, 2007; Frankl, 1990).

6.- Sentido del humor

En las dos disciplinas es legítimo recurrir al humor (Frankl, 1988, 1990; Cavallé, 2007). En el AF “cabe recurrir a la leve ironía y al humor” (Cavallé, 2007, p.59). Además en la Logoterapia se utiliza el humor para favorecer el autodistanciamiento o dar un nuevo enfoque a una situación conflictiva (Frankl, 1988, 1990, 1999).

7.- Empatía

En ambas se busca la comprensión empática de la persona que pide ayuda, en el sentido de ponerse en su lugar y de ver las cosas como el otro las ve (Cavallé, 2007; Frankl, 1990).

8.- Trabajo en el presente

Ninguna de las dos disciplinas busca el origen de los problemas en la infancia remota (Cavallé y Machado, 2007; Frankl, 1990), aunque en Logoterapia sí se pueden utilizar elementos biográficos para mejorar la comprensión de lo que le sucede al paciente.

9.- Autotrascendencia

En ambos casos se busca que la persona ejerza su responsabilidad en el contexto de la sociedad en la que vive, más allá de sus aspiraciones individuales. La solución a los conflictos de la persona no se cierra sobre sí misma sino que tiene que ver con sus acciones en el medio en el que se desenvuelve su existencia y con salir de sí misma hacia los demás o hacia el desempeño de causas que van más allá del propio beneficio individual (Cavallé, 2007; Frankl, 1990, 1999).


DIFERENCIAS FUNDAMENTALES

Aunque se han señalado anteriormente semejanzas entre ambos procedimientos, es importante señalar también las diferencias existentes más reseñables.

El AF no recurre a categorías diagnósticas en el sentido de enfermedades mentales, ni se plantea como el tratamiento de trastornos psíquicos determinados (Cavallé y Machado, 2007). Sin embargo la Logoterapia sí está tipificada como coadyuvante o como eje central del tratamiento de algunos de ellos, como son ciertas neurosis o ciertas patologías que tienen en su raíz un vacío existencial. Aunque la Logoterapia no hace énfasis en la enfermedad sino en la persona, considerándola como un ser único e irrepetible (Frankl, 1990, 1999).

El AF no explora el pasado, esto no es fundamental en Logoterapia pero sí añade luz sobre los factores que han sido importantes o que han dado contenidos significativos a la vida del paciente (Cavallé y Machado, 2007; Frankl, 1990, 1999).

El AF no presupone un determinado sistema de pensamiento ni se apoya en principios de ninguna escuela, ni en ninguna concepción sobre lo que es el ser humano o la realidad (Cavallé y Machado, 2007). La Logoterapia sí parte de una visión del mundo y de una determinada visión antropológica, aunque siempre abierta a ampliar su visión y a aceptar todo aquello que pueda ser beneficioso para el paciente (Frankl, 1990, 1999).

El asesor filosófico tiene formación filosófica (Cavallé y Machado, 2007) y el logoterapeuta tiene formación en Psicología o en Psiquiatría (Frankl, 1990, 1999).

Para el AF “el mundo de cada cual no es un mundo de hechos brutos, sino un mundo interpretado, sentido, valorado, es decir, en buena medida, es un mundo mental” (Cavallé, 2007, p.24), sin embargo para la Logoterapia, el mundo tiene un sentido real que ha de ser descubierto y no una construcción que hacemos nosotros mismos, aunque se reconozca que hay elementos de interpretación y de valoración personal que modulan nuestra respuesta ante la realidad y nuestra manera particular de dar sentido a la vida. Mediante el AF podemos tomar conciencia de las limitaciones de nuestra visión de la realidad que nos general sufrimiento (Cavallé, 2007), en la Logoterapia se trataría más bien de encontrar nuestras posibilidades de desarrollar nuestra conciencia para hallar un sentido real a las cosas (Frankl, 1990, 1999). Afinaríamos, por decirlo metafóricamente, nuestras antenas para captar una realidad que se considera objetiva y que una vez desarrollada nuestra capacidad de percibir al máximo veríamos en todas sus posibilidades y podríamos desarrollar nuestro máximo potencial.

En el AF no se hace terapia, no se concibe la filosofía como un procedimiento terapéutico, pero se reconoce que el AF tiene efectos terapéuticos aunque no sea esta su finalidad (Cavallé, 2007); la Logoterapia, como su propio nombre indica sí es y utiliza procedimientos terapéuticos de forma explícita (Frankl, 1990, 1999).


CONCLUSIÓN

Podemos concluir finalmente que hay numerosos elementos comunes entre la Logoterapia y el AF, aunque también son importantes las diferencias por provenir de diferentes campos de conocimiento. Pero las diferencias no tienen por qué ser un obstáculo para el conocimiento mutuo, sino que podemos enriquecernos de las aportaciones del AF para nuestro trabajo como Logoterapeutas y para nuestra comprensión del mundo como personas. De ahí podríamos deducir que podría ser importante un diálogo o incluso colaboración interdisciplinar y un conocimiento mutuo para ampliar nuestra visión y mejorar nuestros métodos de ayuda a las personas para ayudarlas a encontrar más sentido a sus vidas y mayor profundidad en sus existencias.


BIBLIOGRAFÍA:

-   Cavallé Cruz, M.; Machado, J.D. (2007). Arte de vivir, arte de pensar. Iniciación al asesoramiento filosófico. Bilbao: Desclée de Brouwer.

-   Cavallé Cruz, M. (2007). Diálogos para una vida filosófica. En Cavallé Cruz, M. y Machado, J.D. (Eds.), Arte de vivir, arte de pensar. Iniciación al asesoramiento filosófico (p.21-82). Bilbao: Desclée de Brouwer.

-       Frankl, V.E. (1988). El hombre en busca de sentido. Barcelona: Herder.

-       Frankl, V.E. (1990). Psicoanálisis y Existencialismo. De la Psicoterapia a la Logoterapia. México: Breviarios del Fondo de Cultura Económica,


-       Frankl, V.E. (1999). La idea psicológica del hombre. 6ª Edición. Madrid: Rialp, Biblioteca del Cincuentenario.

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