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domingo, 25 de enero de 2026

NARCISISMO Y ALTAS CAPACIDADES



Desde hace unos años investigo la cuestión del narcisismo porque ante la pandemia narcisista que vivimos y, ante el aumento de víctimas de abuso narcisista, considero que es necesario entender mejor qué está pasando y protegernos adecuadamente (del narcisismo ajeno y del propio). También he ido investigando en paralelo, sobre altas capacidades, dado que cada día son más pacientes con estas características quienes buscan psicoterapias con una orientación existencial. Gracias a los conocimientos previos sobre narcisismo, he podido detectar en ámbitos relacionados con las altas capacidades, ciertos elementos narcisistas sobre los que tenemos que estar conscientes y prevenidos. Creo que se puede decir mucho sobre ello, y que es necesario cultivar las propias capacidades desde la humildad y no desde la identificación con ellas.

Aparte del mayor riesgo de narcisismo que tienen quienes destacan en algún ámbito de la vida, también hemos de ser conscientes del riesgo que tienen de ser explotados quienes tienen alguna capacidad superior, como he puesto de manifiesto en mi novela "De otro mundo".

Por si os interesa el tema, y por invitar a reflexionar sobre estas cuestiones, comparto un fragmento de mi libro "Liberémonos del narcisismo", en el que abordo la cuestión señalada (páginas 139-142). Espero que os resulte útil.

El narcisismo en relación con las altas capacidades y el talento

El narcisismo tiene que ver con identificarnos con conceptos que limitan en gran medida nuestra experiencia de nosotros mismos y del mundo[1]. La identificación con estos conceptos suele darse con aspectos superficiales que tenemos y que consideramos valiosos. Lo que es especialmente tentador cuando en dichos aspectos destacamos por encima de los demás, como puede ocurrirles a quienes tienen altas capacidades intelectuales. Si a una persona le dicen desde pequeña que es más valiosa porque es superdotada o talentosa existe la posibilidad de que se crea que ella es solamente, o principalmente, sus capacidades, identificándose de tal modo con ellas que el personaje a través del que desarrolla su vida sea un muchacho talentoso que se acaba sintiendo superior a otros y privilegiado por ser miembro de una élite intelectual. Si además se le estimula a desarrollar su talento exclusivamente para su propio éxito o poder, tenemos otro terreno abonado para el despliegue del narcisismo. 

Cuando un niño superdotado es excesivamente valorado por serlo puede vivir en la ilusión de que lo único que vale de él es esa parte, o bien, que todo lo que él es son esas capacidades superiores. Si esto sucede, consciente o inconscientemente iría ocultando aspectos sombríos u oscuros de sí mismo, creyendo que así es más digno de amor o más valioso. Situación que le hace vivir en una realidad parcial en la que deja de lado lo que cree que no es tan valioso de su persona. Así, finalmente acabaría alienado o alejado de una parte él mismo y con una dimensión de narcisismo que trastocaría su vida. En el libro de Alice Miller, El drama del niño dotado[2] se explica con claridad el proceso por el que un niño inteligente y sensible se adaptaría a su entorno, dejando de lado sus propias necesidades, para conseguir sobrevivir mediante lo que considera el mejor modo posible. Este tipo de situaciones pueden llevar a muchos niños inteligentes que crecen en ambientes adversos al enmascaramiento de lo que son, con tal de no tener problemas o para lograr ser queridos y aceptados. En este proceso puede darse el inicio de un trastorno narcisista en la medida que se quedan atrapados en el personaje que el entorno demanda de ellos.

En los casos en los que la inteligencia se utiliza solo para el beneficio personal y que se hacen aportaciones a otros solo desde el propio interés estaríamos hablando de un uso de la inteligencia que se ha llamado transaccional, según el experto en el tema Sternberg[3]. Esta inteligencia estaría centrada principalmente en el éxito individual. Lamentablemente es la que más se potencia en nuestra cultura actual tan narcisista. La alternativa a la inteligencia transaccional sería, desde el punto de vista de Sternberg, la inteligencia transformacional; en este caso, se trataría de utilizar la inteligencia para aportar algo que ayude a una transformación positiva del mundo buscando el bien común[4].

Un ejemplo del funcionamiento narcisista de algunas personas con altas capacidades es el que se ha dado en alguna reunión de personas con un CI elevado. En ellas quienes tenían los números más elevados acudieron a la misma con una camiseta en la que aparecía el número de CI que habían obtenido en los test de inteligencia. Situación que más bien nos puede hacer dudar de la inteligencia real de quién así se comporta. ¿Para qué exhibir que se es capaz de hacer bien un test de inteligencia? 

Obviamente, no se da esta situación de narcisismo necesariamente en todas las personas con altas capacidades, pero es preciso advertirlo, pues el ego inseguro de los humanos se puede ver tentado a identificarse con cualquier atributo que le permita mirarse a sí mismo desde la superioridad. Si no estamos bien centrados y con una autoestima firme, la parte en la que uno destaca puede ser un foco de identificación muy tentador para compensar diversas carencias y así sentirse la persona altamente dotada en algún ámbito de su vida como alguien que es superior al resto y, por lo tanto, caer así en una dinámica narcisista. Aunque es paradójico que, al parecer, las personas con los CIs más elevados, a las que se ha llamado highly gifted[5] son las menos propensas a sentirse superiores, pues son más conscientes que otros de cuáles son sus propias limitaciones.


En el mundo del espectáculo, del deporte o del arte, también se puede caer en el mismo error de la identificación con aquello en lo que se destaca, despreciándose a quienes no llegan al mismo nivel de la supuesta élite.

 



[1] ALMAAS. Op. Cit.

[2] A. MILLER (2015). El drama del niño dotado. Barcelona: Tusquets editores.

[3] R. J. STERNBERG, A. CHOWKASE, O. DESMET, S. KARAMI, J. LANDI, J. LU. (2021). Beyond Transformational Giftedness. Education Sciences, 11, 192. https://doi.org/10.3390/ educsci11050192 

[4] Ibid.

[5] V. WOOD y LAYCRAFT, KRYSTINA (2020). How Can We Better Understand, Identify, and Support Highly Gifted and Profoundly Gifted Students? A Literature Review of the Psychological Development of Highly-Profoundly Gifted Individuals and Overexcitabilities. Annals of Cognitive Science, 4, 2, 143-165. 

domingo, 19 de octubre de 2025

POR QUÉ HE ESCRITO LA NOVELA “DE OTRO MUNDO. UNA HISTORIA DE SUPERDOTADOS”




Recientemente he publicado con ilusión la novela “De otro mundo. Una historia de superdotados”.  

Para muchos esta creación ha sido una sorpresa, dado que desconocían mi vena literaria. En algunos casos, me han preguntado que cómo es posible que siendo una científica escriba ficción, o acerca de cómo ha sido el paso de escribir de forma académica a escribir literatura. 

Al hacerme estas preguntas, me he hecho más consciente de la idea que otros tienen de mí. Está fundamentalmente basada en mis roles profesionales. Lógicamente también está en función de lo que muestro de mí misma. Es inevitable que todos me veáis como la psiquiatra y como la profesora. Ambos son roles de mi vida laboral, a través de los que me expreso públicamente. Pero os llevan a formaros una imagen sesgada de mí. Pues si bien estos son roles reales, siempre se tienen más facetas. En mi caso, ahora sale a la luz mi faceta literaria. Siempre estuvo ahí. Crear historias ha sido algo fundamental en mi vida; casi desde que tengo uso de razón. Con 6 años empecé a escribir mi primer cuento en un pequeño cuaderno, que aún conservo. Lo encontré de nuevo con 14-15 años y decidí acabarlo, porque lo había dejado a medias. Cuando tenía 7 años, quedé segunda en un concurso literario del colegio. Recuerdo que un buen día nos pidieron de repente que escribiéramos sobre el circo. Me lo tomé como un juego escribiendo lo que me venía a la mente. Horas después me dijeron que había ganado unos patines. Fue la primera remuneración que he recibido en mi vida por mi escritura.

Desde entonces, he escrito montañas de páginas: relatos, novelas empezadas, diarios y cartas (inundaba los buzones de mis amigos con extensos textos que me surgían espontáneamente). A veces no entendía por qué los demás no escribían tanto. ¿No era normal? Ya vi que no.

A lo largo de los años, escribir ha ido surgiendo en mí de forma intermitente. Pero, escribiera o no, en mi mente constantemente surgían historias. Una vez leí de un escritor conocido que no podía evitar imaginar constantemente historias ante estímulos mínimos de la vida cotidiana. Contaba que a veces veces también creaba de forma espontánea relatos sobre la vida de quienes se iba encontrando por la calle. Me di cuenta de que hacer esto no era tan común. Empecé a preguntarme si no tendría vocación de escritora. Era una posibilidad, pero en la vida no siempre podemos abarcar todo lo que nos interesa y debemos priorizar entre tantas cosas interesantes. Así que no acababa de dedicarle el tiempo necesario a la escritura, ante todas las cosas que surgían cada día. Se podría decir que era un hobby intermitente y uno de mis muchos intereses o vocaciones. Elegir carrera fue un suplicio. ¿Cuál era la mejor para mí? Era difícil saberlo. Finalmente opté por hacerme psiquiatra porque creí que aunaba mis intereses: ciencia, literatura, arte, filosofía, psicología. También pensé que si finalmente escribía historias esa profesión me daría más conocimientos sobre el alma humana. Mis pacientes siempre han sido mis maestros al respecto.

Hasta aquí podéis deducir cuál ha sido una de las motivaciones de escribir y terminar una novela: el dar espacio a lo inevitable de mi creatividad, puesto que necesitaba plasmarla de algún modo. Entonces decidí darle tiempo y tomarme en serio algo pendiente. Otras veces había empezado otras novelas que no terminé. Y esta sobre la que hoy escribo, vivía en mi interior y pedía salir al mundo. Lo ha hecho.

He tenido también otras motivaciones para escribirla, que ahora enumero, por hacer un texto que resulte sencillo y fácil de leer: 

Contar algo que sirviera de ayuda para quienes sufrieran crisis existenciales, como mi protagonista. Así ayudaría a aportar ideas para comprender estas crisis y para buscar su salida, encontrar un sentido en la vida. Pienso que la literatura permite expresar  procesos psicológicos que nunca alcanzará a explicar un texto académico. Así lo veo porque en mi vida he aprendido mucha más psicología de la literatura que de los textos académicos. 

-    Hacer énfasis en que todos tenemos derecho a ser quienes realmente somos, sin escondernos, aportando al mundo lo mejor de nosotros mismos cuando hayamos descubierto nuestra verdad y nos hayamos liberado de manipulaciónes y engaños que nos han hecho desconectarnos de lo que realmente importa.  

-     Expresar ciertos aspectos de las personas superdotadas que no siempre se conocen bien, reflejando las dificultades que pueden experimentar en un mundo en el que les puede costar encajar, en el que pueden estar en riesgo de caer en las garras de ciertos manipuladores que se aprovechen de su talento y porque tienen la posibilidad de perder el rumbo de sus vidas, por la pretensión de ser normales.

-     Poner de manifiesto la importancia de encontrar personas afines, con las que sentirse acogido y comprendido. Si te sientes de otro mundo, lo ideal es encontrar a quienes vengan de un planeta similar. No sirve de nada tratar de mimetizarse con las dinámicas de las personas con las que no te identificas. No es tu culpa si te sientes diferente a otros.

-  Denunciar el riesgo de sufrir abusos o explotación por parte de personalidades mediocres y narcisistas que usan el talento ajeno para su propio beneficio, dentro y fuera de las instituciones. De ahí que también haga explícitas ciertas dinámicas de corrupción del ámbito universitario.

-     Aportar un espejo en el que puedan mirarse todos aquellos que quieren descubrir su propia verdad y las contradicciones del mundo.

   Por lo tanto, mi libro tiene varios fines: darme espacio a mí misma para expresar mis ideas creativas, poner de manifiesto las crisis existenciales y sus salidas posibles, estimularos a buscar vuestros propio sentido vital, dar a conocer ciertos aspectos de la superdotación que no siempre se conocen y señalar la importancia de encontrar amigos reales. Pero, sobre todo, pretendo estimular al lector a hacer un viaje hacia su propia verdad, estimulando su libertad para que descubra quien es realmente.

  Mi novela tiene como protagonista a Aurora, una joven psiquiatra superdotada que vive una profunda crisis existencial; no encuentra sentido a su vida. Esta se ve agravada porque está siendo manipulada por una jefa narcisista que se aprovecha sistemáticamente del talento de los más capaces como ella. Dentro de esta historia tendremos ademas una trama que nos intrigue: La jefa de Aurora recibe un mail de la Fundación de Amigos de la Sabiduría que le avisa de que ha sido premiada con un millón de euros; lo borra irritada pensando que es spam. A lo largo de la novela, dos miembros de la fundación que quieren darle el premio, una duquesa y un mayordomo, buscarán con ahínco a la premiada, para convencerla de que no quieren engañarla. También encontraremos otras historias superpuestas a esta trama: la de una mujer sabia, que ha encontrado armonía y equilibrio en su vida, la de un hombre inteligente que ha hallado su propio camino y a su pareja perfecta en un viaje a Egipto, la de un joven sumamente inteligente que ha construido una vida oculta para sentirse libre, entre otras historias. ¿Qué ocurrirá? Si quieres saber más, te invito a leer mi libro. 
Puedes encontrarlo en Amazon en papel (a partir del 15 de noviembre estará en ebook). Aquí tienes el enlace.



jueves, 7 de julio de 2011

MENSAJES ETERNOS PARA LA CRISIS DE HOY


Los genios de ayer y de hoy han sabido conectar con el espíritu y con los problemas de su tiempo y de todos los tiempos. Me resulta sorprendente leer un mensaje de hace unos dos siglos, que es totalmente vigente hoy en día. Tal es el caso de las reflexiones de Friedrich Hölderlin, del que releía hoy alguna frase anotada de su libro Hiperión, hace ya unos cuantos años.

Aquí os dejo algún ejemplo: 

"Los héroes han perdido su fama y los sabios sus discípulos. Los grandes hechos, cuando no son asumidos por un pueblo noble, no son más que golpes violentos en una frente sorda, y las más altas palabras, cuando no resuenan en corazones igualmente elevados, son como hoja muerta cuyo rumor se hunde en el barro"

¿No os suena esto actual? ¿No hemos perdido el sentido de la heroicidad y de la sabiduría y no hacemos ya ningún caso ni a héroes ni a sabios? ¿No hemos olvidado lo que es la grandeza de un pueblo por haberla vendido o hipotecado para conseguir comodidad y bienestar? ¿Y a dónde han ido a parar los corazones? ¿Por qué no subirlos por encima de los talones y dejarlos elevarse para ver la luz y la grandeza de la vida? ¿Qué le pasa a tanta gente perdida y desorientada? ¿Qué les ha hecho perder su alma y por qué muchos ya no creen que puedan recuperarla? 

Otra frase muy elocuente, del mismo autor es la que sigue: 

"Siempre que el hombre ha querido hacer del Estado su cielo, lo ha convertido en su infierno".

Esta idea se podría relacionar con muchas situaciones que el ser humano ha vivido a lo largo de la historia. Queriendo hacer un mundo mejor, muchas revoluciones humanas lo han hecho aún peor, por no hablar de la búsqueda de las comodidades, referida anteriormente, que ha servido para anestesiarnos el corazón y el alma y olvidar quienes somos y hasta donde podemos elevar nuestra humanidad.

Os dejo aquí una última frase de Hölderlin, para también, aparte de ser crítica con nuestra especie, dar un sentido positivo al sufrimiento, y ayudar a abrir algún resquicio a la esperanza:

"No envidies a los que carecen de sufrimientos, ídolos de madera a los que nada falta precisamente porque sus almas son tan pobres, a los que no preguntan si llueve o luce el sol, porque nada tienen que precise de cultivos".

Es interesante su percepción de que sufrimiento y riqueza humana tienen algún extraño vínculo. Parece que el sufrimiento empuja al alma a buscar volar o a bucear en simas de misterio, siempre y cuando se afronte dicho sufrimiento con la actitud adecuada. Si por ejemplo, aceptamos el reto al que nos empuja un sufrimiento de nuestras vidas, quizás podamos estar iniciando una gran aventura hacia el crecimiento y el autoconocimiento de nosotros mismos y de las verdades de este mundo.

sábado, 23 de enero de 2010

LITERATURA ACTUAL. ¿SE ESTÁ MURIENDO EL ALMA DE LAS LETRAS?


Últimamente me pregunto qué es lo que está pasando con la literatura actual. Se publican libros sin parar, algunos se convierten en éxitos de ventas; de otros, se hacen películas, la gente habla de ellos sin parar y se los leen febrilmente, o incluso generan importantes polémicas, como ha sido el caso del Código Da Vinci.

Parece que aunque no se lea mucho, la gente lee, pues las librerías siguen abiertas, de lo cual se puede deducir que la gente compra libros. Y supongo que los compran para algo más que para decorar las estanterías del salón. Quién sabe…

Lo que me pregunto es, ¿qué busca la gente en los libros que compra? ¿para qué leen? ¿aprenden algo con la lectura? Es difícil saberlo de manera directa, pero en vista de cuáles son los éxitos de ventas, podemos darnos cuenta de que triunfan las novelas de distracción, aquéllas que enganchan con intrigas, que se supone que nos darán respuestas a enigmas insospechados, que resultan ser fácilmente predecibles o nada interesantes.

He leído algunos de estos éxitos de superventas actuales, porque me los han regalado o por una cierta curiosidad, y salvo excepciones (como Eduardo Mendoza), lo que ha caído en mis manos, no me aportaba nada relevante. Es como si la literatura estuviera perdiendo su alma. Un alma que se mantiene viva en ciertos libros como los de Stendhal, Tolstoi, Cervantes y otros muchos de los clásicos. Pero es un alma un tanto maltrecha, superficial y vacía, en muchos de los textos que he encontrado hoy en día.

Una y otra vez, como aficionada a la literatura, trato de darle una oportunidad a libros que me recomiendan o regalan y una y otra vez, se me hace pesada la lectura, o como mucho se me genera una intriga que luego no llega a ningún lugar interesante, no aporta más que mera distracción. Muchas veces pienso que quizás mi tiempo se hubiera empleado mejor mirando por la ventana.

¿Qué está ocurriendo con la literatura actual? ¿Se está muriendo el alma de las letras? ¿Os se está muriendo el alma de los escritores y no saben ya qué decir? Parece que muchos de ellos, aplican mecánicamente una serie de trucos formales, con tal de acaparar la atención del lector, para finalmente, no decir nada, no aportar nada interesante. Es como si se tratara un anuncio publicitario de 200 o 300 páginas. Uno se lo puede leer esperando encontrar algo útil o interesante, pero una vez finalizada la obra, nada… Solamente uno se pregunta en donde está el alma del autor, porque en sus letras, no se ven más que fuegos de artificio.

No sé, quizás por fruto del azar, no he encontrado nada interesante… ¿Se le ocurre a alguien alguna sugerencia de alguna novela actual que realmente aporte algo con alma?

Ahora me estoy leyendo a Murakami. Parece entretenido y engancha más o menos... Veremos si consigue hacerme cambiar de opinión... Si no, creo que no voy a leer nada más que no haya sido escrito antes del 1800...



lunes, 18 de mayo de 2009

EL TIEMPO Y BENEDETTI...



Se murió Benedetti y alguna de sus palabras, que hoy se recuerdan, por su muerte, han estimulado en mí la reflexión y me han movilizado a escribir unas pocas líneas.

Cada muerte, nos puede llevar a una reflexión sobre el tiempo, sobre la vida, sobre el para qué de nuestra existencia, de este tiempo y vivencias que el Destino nos regala y que se nos deslizan entre los dedos.

Hoy en día, la falta de tiempo parece ser un mal que aqueja a muchos, y a la vez, no se es consciente del valor de un instante. Se vive sin vivir en el tiempo, pues se está en un destiempo permanente, fuera de la esencia de nuestra existencia, se vive en el ayer o en el mañana, en ninguna parte, en un sin lugar. No estamos donde estamos y por eso el tiempo no es o no lo dejamos Ser en nosotros. Y podemos dejarlo Ser, expresarlo, mirar por un instante el cielo por la ventana y sentirnos Ser, vivir ese instante en el que lo infinito se condensa, pues como dijo Benedetti “Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo”. Hay un tiempo absoluto y relativo. Ambos se dan simultáneamente. Hay un tiempo intuido más allá del reloj, un tiempo interior que nos mueve y estimula a despertar nuestras conciencias. ¿Y para qué? Podría decir alguien. Pues tal vez para ver la plenitud del instante presente, para dejarnos abrir el corazón al Ser, que en su esencia es una expresión del Amor creador que nos mantiene vivos, abiertos, conscientes. Y no se trata de creérselo, tan sólo hay que vivirlo, respirarlo, sentirlo, es fácil pero nos lo hacemos difícil. Pues como también dice el amigo Benedetti “Si el corazón se aburre de querer, para qué sirve…”

Y no se puede querer si no es desde una toma de conciencia de este instante en el que somos. Como también dijo este autor “La única religión válida para mí es la conciencia; y la poesía tiene mucha vinculación con la conciencia”. ¿Por qué no atrevernos a ser poetas conscientes de la vida? ¿Por qué no vivir desde nuestro Ser que nos conecta con la vivencia de un Amor que nos incluye y trasciende a un tiempo?